En breve

A la brevedad, ésta y otras historias. Aún estoy armando mi blog. También me pueden encontrar en facebook como: Pam Valletta Escritora

¡Buen domingo para todos!

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Book Ends, Episode 10: Rae Earl

Book Ends

And just like that, we’re on Episode 10 of Book Ends! I had every intention of it being more regular than this but I’m happy we’re still churning them out as the literary world proves to be a goldmine of interesting and inspiring people to chat to.

Rae Earl

The special guest for this episode is Rae Earl, author of My Mad Fat Teenage Diary, which became an acclaimed TV series, My Mad Fat Diary, earlier this year on E4 (the book is now referred to as My Mad Fat Diary too).

The book is a collection of the journals Rae kept the year she turned 17 – it was 1989, the Berlin Wall was still up, Charles and Di were still together and Rae herself had just been released from a psychiatric ward, suffering from extreme anxiety, self-harm and OCD. There was very little known about…

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¡Buenas y santas! Diez mandamientos que un escritor debería tener en cuenta: NO BEBERÁS, NI FUMARÁS, NI TE DROGARÁS. Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes. NO TENDRÁS COSTUMBRES RARAS. Un escritor nace del talento y del tiempo… Tiempo para observar, estudiar y pensar. Por consiguiente, no puede permitirse el lujo de desperdiciar una […]

a través de Los diez mandamientos del escritor, de Stephen Vizinczey — Valeriam Émar

“Amor siniestro”

“AMOR SINIESTRO” Una historia sobre el amor y la locura… [BY PAMELA VALLETTA]

Del amor a la indiferencia. De la calidez a la frialdad. Él ya no era el mismo. Y a ella, esos ojos de enamorado, la enloquecían.

– Ideal para Flor – dijo señalando el vestido de la vidriera.

Daniel tocaba la tela del vestido, se entusiasmaba, le hacía preguntas a la vendedora, le besaba la mano, sacaba la billetera y se llevaba el vestido.

– ¿De quién estás hablando?

Y sonreía con cara de estúpido enamorado.

Días después Elena se abría camino entre la montaña de ropa que cubría el piso. Un folleto, pinchado en la cartelera, anunciaba un importante concurso de fotografía. Daniel estaba parado en una silla, con un centímetro colgado del cuello.

– Estoy trabajando.

– Me estás dejando de lado por esto, ¿te das cuenta?

Era cierto, ya no tenía tiempo para ella. Daniel se asomó a una ventana. El viento levantaba las cortinas de género. Ya no pensaba en ella. Se levantó el cuello de la camisa y volvió a su trabajo.

CONTINUARÁ…