Queridos amigos (18)

Me desperté sobresaltado. Miré alrededor. Estaba en mi casa.

Era un día espléndido. El teléfono descansaba sobre el escritorio. Tenía mensajes de Carlos. No quería leernos. Aunque… Tal vez sí. Pero no. Pero sí.

“Amigo, tenemos que hablar. Mi familia no está de acuerdo con nuestra movida, mi mujer se enojó mucho por la foto… Quiero decirte que yo también esperé mucho este momento, no importa lo que pase, tal vez mi familia nunca acepte esto de mí, pero este soy yo, y no pienso renunciar”.

Dejé el teléfono sobre la mesa.

Los ojos se me habían llenado de lágrimas.

By Pame

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