Encadenados (2)

– Podríamos haber encontrado otra salida.

– ¿Estás arrepentida?

Comenzaron a verse en secreto. Ella se sentía deseada, viviendo con total inconciencia una aventura impensada. Pero una tarde su novio la siguió. Iba a contarle a su familia. Iba a contarle a todo el mundo. Iban a mirarla de otra manera. Iba a perder todo.

– ¡No quiero volver con él, no lo quiero!

– Tranquila, vamos a pensar en algo.

El novio “desapareció”. Empezaron a buscarlo. Él pensaba que era peligroso que los vieran juntos, así que se alejó. Ella se sentía desolada, sin saber a dónde ir. Después de tenerla cautiva, atada a su pasión, la arrojaba al vacío. Después de acunarla con el infierno de su cuerpo, la estrellaba contra una pared. Después de enseñarle el frenesí, de ponerla al límite de la locura, la apartaba de su camino. Sin sus tardes de pasión, no era nadie…

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